La exposición va hasta el 27 de mayo en el Centro Cultural Peruano Japonés y se realiza en el marco del 5° Festival Cultural Nikkei.

Doce jóvenes artistas, que vienen de diversas especialidades como el diseño gráfico, la fotografía, la ilustración, la cerámica, entre otros, presentarán sus trabajos en el Segundo Salón de Arte Joven Nikkei 2018 organizado por la Asociación Peruano Japonesa en el marco del 5° Festival Cultural Nikkei.

En esta exposición, que va del 19 de abril al 27 de mayo en el Centro Cultural Peruano Japonés participan 12 artistas nikkei: Natalie Gago Endo, Meche Tomotaki Layza, Tomás Makishi Nako, Tamie Tokuda Quiroz, Diego Teruya Taira, Ivet Salazar Dias, Sofia Arakaki Hayayumi, Magno Aguilar Aida, Nori Kobayashi Seki, Kiyoshi Salazar Nakama, Daniela Tokashiki Kunigami y Yumi Teruya Fukushima.

Las propuestas en esta segunda edición del salón de arte giran en torno a la reflexión sobre la identidad, el arte y la tecnología, encontrando una diversidad de lenguajes y discursos derivados del cuestionamiento de la combinación de estos tres conceptos desde las propias prácticas artísticas, tradiciones y vivencias.

“Una de las características que reconocemos en la cultura japonesa es su laboriosidad y su capacidad de síntesis que se expresan en sus manifestaciones creativas. Las labores artísticas están regidas por la manualidad y el rescate de la tradición que, con la ayuda de la tecnología, se convierten, hoy en día, en producciones actuales de gran nivel y distribución, y en importantes referentes para el arte contemporáneo”, señala el curador de la muestra, Juan Peralta.

“Esta convivencia de la tradición manual con las tecnologías aborda, desde su praxis, el conocimiento y la formación de la conducta personal que, aunados a los principios de la filosofía zen, conllevan a procesos de desarrollo con gran sentido de responsabilidad y espiritualidad. Esto es perceptible en la comunidad nikkei, que ha sabido conjugar diversos aspectos en torno a la manualidad y la tecnología, cuyo desarrollo, sin dejar de lado el sentido humano, se orienta en una relación directa con la familia, la comunidad, la naturaleza y el medio ambiente”, dice.

Hacia la construcción de una identidad

Para Haroldo Higa, coordinador del Salón de Arte Joven Nikkei, este proyecto que nació el año pasado con la primera muestra, en la que participaron 10 jóvenes artistas, se va consolidando en esta segunda edición, con un presente y futuro prometedor, que exigirá también nuevos desafíos.

Para esta nueva edición, el trabajo se inició en agosto de 2017 con la convocatoria de artistas, selección y desarrollo de sesiones de trabajo grupales donde primó la investigación y reflexión sobre el concepto curatorial (identidad, arte y tecnología), además del trabajo colaborativo entre los 12 artistas seleccionados.

“Incluir el concepto de la tecnología en esta ocasión suponía quizás destacar esa característica que algunos especialistas han comentado en más de una oportunidad sobre el arte realizado por los artistas nikkei, que es la capacidad particular por trabajar con las manos de una manera sofisticada; hablar de tecnología no significaría necesariamente hablar de la tecnología asociada a la era digital, sino como las formas infinitas de hacer y crear”, señala Higa.

Los artistas

El Segundo Salón de Arte Joven Nikkei 2018 “integra diversas expresiones artísticas, exploraciones que van generando cartografías de un arte contemporáneo peruano muy rico en contenidos y formas, donde entender lo que significa ser nikkei en un país como el nuestro implica emprender recorridos complejos con mitos y tradiciones, memorias personales e historias cotidianas, llevándolos a un nivel conceptual, simbólico e icónico, sin dejar de lado su espiritualidad, su afán de síntesis, su sentido lúdico y educativo”, precisa Juan Peralta.

Kiyoshi Salazar parte del pos it art y plantea un trabajo colaborativo. Su propuesta es ir definiendo, conjuntamente con la participación del público, lo que significa ser nikkei. Desde la ritualidad de la ceremonia del té, Daniela Tokashiki analiza la simplicidad formal de la tetera en relación a su funcionalidad.

Ivet Salazar emplea la técnica de sakiori, que es el remiendo o la técnica del parche aplicado al tejido. Desde un trabajo sobre la memoria genera una propuesta visual, cromática, muy contundente y contemporánea. Diego Teruya presenta dos grandes imágenes de ojos construidos de manera colaborativa por un sinnúmero de ojos diferentes que, en conjunto, dan cuenta de la posibilidad múltiple de la identidad.

Para Magno Aguilar, el ser humano es una suma de contrarios. Su propuesta es un autorretrato especial, una suma de elementos dispuestos por capas, como un juego espacial. Meche Tomotaki construye su propuesta mediante el kokedama (bola de musgo) y máscaras diminutas insertadas en la superficie. Su trabajo refiere a situaciones de transformación y adaptación vinculadas a los procesos acaecidos con la migración japonesa al Perú.

El trabajo de Nori Kobayashi parte de la idea inicial del juguete móvil llamado akabeko (vaca roja), construyendo un proyecto lúdico que consiste en un artilugio que le permite rescatar ocho historias de sus ancestros. Yumi Teruya utiliza el tradicional papel recortado para narrarnos el mito inca de Mama Killa y el zorro. Se trata de un trabajo instalativo que apuesta a que el público interactúe con la pieza.

Tami Tokuda recrea el típico daruma, muñeco tradicional japonés, trabajando un conjunto escultórico bajo la idea de la familia, unidad que en la tradición oriental ha permitido sortear todo tipo de retos, incluso la migración. Sofía Arakaki genera un sincretismo cultural y popular. Su propuesta vincula al león protector del hogar, el shiisaa, con los toritos del ande peruano.

Tomando como referente al artista Utagawa Hiroshige, Natalie Gago elabora una serie de cien dibujos para representar diferentes vistas de Lima, algunas como parte de su memoria y otras, totalmente nuevas. Finalmente, Tomás Mashiki parte de la cultura criolla y del término chino, usualmente aplicado a cualquier persona de origen oriental, para proponer nueves frases recogidas de lo cotidiano, que abordan las mentalidades populares en torno a lo nikkei.

Datos
Segundo Salón de Arte Joven Nikkei 2018
Del 19 de abril al 27 de mayo de 2018
Inauguración: Jueves 19 de abril, 7:30 p.m.
Lugar: Galería de Arte Ryoichi Jinnai y Hall de Exposiciones del Centro Cultural Peruano Japonés, Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María
Horario: De martes a sábado de 10:00 a.m. a 1:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 8:00 p.m. Domingos de 2:00 p.m. a 8:00 p.m.

Ingreso libre

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